{"id":1445,"date":"2015-08-24T04:21:54","date_gmt":"2015-08-24T04:21:54","guid":{"rendered":"http:\/\/grupos.unileon.es\/mebar\/?page_id=1445"},"modified":"2015-09-09T18:25:00","modified_gmt":"2015-09-09T18:25:00","slug":"hyperbole-critica-literaria-espanol","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/grupos.unileon.es\/mebar\/hyperbole-critica-literaria-espanol\/","title":{"rendered":"Hyperbole. Cr\u00edtica literaria espa\u00f1ol"},"content":{"rendered":"<p><strong>ARPA Y L\u00d3PEZ, S.<\/strong> <em>Compendio de ret\u00f3rica y po\u00e9tica \u00f3 Literatura preceptiva adaptada a la \u00edndole y extensi\u00f3n de esta asignatura en la segunda ense\u00f1anza.<\/em> C\u00e1diz: Imprenta y Litograf\u00eda de la Revista M\u00e9dica, 1878.<\/p>\n<p><strong>Arpa y L\u00f3pez, S.<\/strong>\u00a01878<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hip\u00e9rbole: consiste en ponderar o\u00a0encarecer las cualidades de un objeto para realzarle o deprimirle. S\u00f3lo la pasi\u00f3n puede justificar esta figura; as\u00ed, cuando una madre llama \u00e1 su hijo <em>rey<\/em>, <em>lucero<\/em>, <em>seraf\u00edn<\/em>, etc., todos rebajamos lo que la pasi\u00f3n aumenta, y encontramos natural dicha exageraci\u00f3n: cuando esto no sucede; o\u00a0es una villana adulaci\u00f3n, o\u00a0un cruel sarcasmo, \u00f3 una interesada mentira.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso dice Quintiliano muy acertadamente, que en la hip\u00e9rbole, \u201c<em>aunque lo que se diga sea inveros\u00edmil para el que lo oye, no lo sea para el que lo dice<\/em>.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo dicho tiene sin embargo una excepci\u00f3n, y es cuando se refieren las hip\u00e9rboles a\u00a0esas exageraciones que pueden llamarse de uso o\u00a0de convenio en la conversaci\u00f3n, como: <em>m\u00e1s\u00a0fr\u00edo\u00a0que el m\u00e1rmol<\/em>, <em>m\u00e1s caliente que un horno<\/em>; y tambi\u00e9n cuando lo que se busca es la hilaridad, como sucede en las composiciones ligeras y jocosas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunos disculpan ciertas exageraciones intencionales y reflexivas, como cuando en sociedad se califica de flaqueza \u00f3 debilidad lo que es una gran infamia; \u00f3 cuando en el foro califica un abogado de crimen inaudito lo que es un delito com\u00fan. Nosotros creemos altamente censurables estas exageraciones, pues la verdad puede y aun debe alguna vez callarse, pero nunca falsearse.<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>CAPMANY Y MONTPALAU, Antonio de.<\/strong> <em>Filosof\u00eda de la eloquencia<\/em>. Madrid: Antonio de Sancha, Madrid, 1777.<\/p>\n<p><strong>Capmany y Montpalau, A. de<\/strong>\u00a01777<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[p. 154-156] Cuando estamos penetrados vivamente de alguna idea, y los t\u00e9rminos comunes nos parecen poco fuertes para expresar lo que vamos a decir, nos servimos de palabras, que tomadas literalmente, exceden la verdad, y representan lo m\u00e1s o lo menos para significar alg\u00fan exceso en lo grande, o en lo peque\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0El oyente rebaja de la expresi\u00f3n lo que es menester rebajar, form\u00e1ndose una idea m\u00e1s conforme a la nuestra que la que pod\u00edamos excitarle por medio de palabras propias. As\u00ed para dar a entender la ligereza de un caballo, decimos: <em>es m\u00e1s veloz que el viento; y ha un siglo que camina, <\/em>se dice para explicar la lentitud con que viene una persona.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos hip\u00e9rboles leemos en la sagrada Escritura, como en el \u00c9xodo cap. 3 donde dice: <em>Yo os dar\u00e9 una tierra por donde corran arroyos de leche y miel<\/em>, por decir, <em>una tierra f\u00e9rtil<\/em>. En el G\u00e9nesis: <em>Yo multiplicar\u00e9 tus hijos como los granos del polvo de la tierra, <\/em>por decir,<em> tendr\u00e1s una prole muy numerosa y dilatada.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0De cuatro modos se puede aumentar una cosa con el hip\u00e9rbole: 1.\u00ba Por demostraci\u00f3n, como:<em> Pedro es un Cicer\u00f3n. <\/em>2.\u00ba Por semejanza: <em>Pedro es como un Cicer\u00f3n. <\/em>3.\u00ba Por comparaci\u00f3n: <em>Pedro es m\u00e1s que Cicer\u00f3n. <\/em>4.\u00ba Tomando el abstracto por el concreto: <em>Pedro es la misma elocuencia.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0V\u00e9ase como un historiador moderno pinta la Grecia para encarecer a Corinto: <em>Corinto, llave que abr\u00eda y cerraba el Peloponeso, era la ciudad de mayor importancia en que la Grecia era un mundo, y las ciudades naciones enteras<\/em>. Otro escritor, hablando de las conquistas de Alejandro, dice: <em>Fueron tan r\u00e1pidas, que el imperio del universo mas bien pareci\u00f3 galard\u00f3n de la carrera, como en los juegos ol\u00edmpicos, que no fruto de la victoria.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Hablando de los excelentes artistas de Grecia dice otro:<em> Atenas produjo los Praxiteles y los Fidias, de cuyos cinceles salieron Dioses, capaces de bacer en alg\u00fan modo disculpable la idolatr\u00eda de los Atenienses.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Pero son impropios de la oratoria aquellos hip\u00e9rboles, que no content\u00e1ndose con lo veros\u00edmil, pasan hasta lo imposible: estos nunca dicen lo que es la cosa; y no s\u00f3lo no dicen lo que pudiera ser, sino que se arrojan a lo repugnante. Estas excesivas ponderaciones son m\u00e1s permitidas a la imaginaci\u00f3n po\u00e9tica, que puede alguna vez sacar la naturaleza de sus quicios; como cuando dice aquel poeta: <em>Al pie de una corriente lloraba Galatea de sus divinos ojos por l\u00e1grimas estrellas.<\/em> Esta expresi\u00f3n es afectada, y repugnante a la verdadera elocuencia, donde la grandeza o importancia de los asuntos dictan al orador pensamientos grandes, pero naturales. L\u00e9ase este ep\u00edteto a la memoria de Carlos V. <em>Por t\u00famulo todo el mundo, por luto el cielo, por bellas antorchas pon las estrellas, y por llanto el mar profundo<\/em>. Aqu\u00ed se descubre un violent\u00edsimo esfuerzo para juntar en la imaginaci\u00f3n distancias tan enormes, y extremos tan repugnantes a la verosimilitud, y aun a la comprehensi\u00f3n humana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0De estos encarecimientos colosales se forma el lenguaje de los enamorados, esclavos, y aduladores. Pero la expresi\u00f3n del orador en un asunto alto puede ser alta, m\u00e1s no tanto que se pierda de vista Mas tolerables son aquellos hip\u00e9rboles, que por una especie de gradaci\u00f3n van levantando, o bajando el pensamiento hasta su \u00faltimo t\u00e9rmino, sin dejar estos inmensos intervalos que saltan las imaginaciones desarregladas.<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<strong>GIL DE Z\u00c1RATE, A.<\/strong>\u00a0\u00a0<em>Manual de literatura. Primera parte: principios generales de po\u00e9tica y ret\u00f3rica.<\/em>\u00a0Madrid: Imp. de Mart\u00ednez y Minuesa, 1850.<\/p>\n<p><strong>Gil de Z\u00e1rate, A<\/strong>. 1850<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[p. 41-42] Hip\u00e9rbole. Consiste en exagerar las cosas ya en mas, ya en menos; pero de suerte que las espresiones queden reducidas \u00e1 su justo valor por el que sabe apreciarlas. La pasi\u00f3n es la que con mas frecuencia hace cometer esta figura. Su uso es muy com\u00fan, y hasta muchas espresiones hiperb\u00f3licas han pasado al lenguaje familiar: como <em>mas ligero que el viento<\/em>, <em>tan blanco como la nieve<\/em>. Cuando tiende \u00e1 disminuir se emplea mas bien en composiciones jocosas que en las serias. De todos modos, y particularmente en estas \u00faltimas, no debe pecar la hip\u00e9rbole ni por atrevida, ni por exajerada. La prudencia, tan recomendada en las dem\u00e1s figuras, conviene sobre todo \u00e1 esta; pues de lo contrario, cansa y degenera en ridicula.<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>L\u00d3PEZ BASTAR\u00c1N, M.<\/strong> <em>Ret\u00f3rica y Po\u00e9tica \u00f3 Literatura preceptiva.<\/em>\u00a0Huesca: Est. Tip. Oscense, 1889.<\/p>\n<p><strong>L\u00f3pez Bastar\u00e1n, M.<\/strong> 1889<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[p. 66-67] \u00a0La figura llamada <em>hip\u00e9rbole<\/em> consiste, en exagerar las cosas, present\u00e1ndolas de tal modo aumentadas \u00f3 disminuidas, que excedan notablemente de sus limites naturales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La exageraci\u00f3n que envuelve esta figura se justifica perfectamente, por la intensidad de la pasi\u00f3n que domina al que la emplea, bajo cuya influencia, los objetos se presentan \u00e1 la imaginaci\u00f3n de distinto modo que son en si.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0El <em>hip\u00e9rbole<\/em> no infringe la condici\u00f3n esencial de la verdad, siempre que sea natural, y sepa contenerse el escritor dentro de los l\u00edmites que el buen gusto prescribe; porque el lector \u00fa oyente, comprendiendo su intenci\u00f3n, disminuye \u00f3 aumenta lo necesario, apreciando los objetos en sus l\u00edmites naturales. Por eso, los mejores hip\u00e9rboles son aquellos, que ni el que los emplea, ni el que los oye, se aperciben de la exageraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestro idioma est\u00e1 lleno de hip\u00e9rboles sumamente expresivos, algunos de los cuales han pasado al lenguaje familiar; y \u00e1 fuerza de usarlos, los admitimos y empleamos de un modo espont\u00e1neo y natural hasta en la conversaci\u00f3n m\u00e1s tranquila. As\u00ed decimos; <em>m\u00e1s ligero que el viento: m\u00e1s blanco que la nieve: m\u00e1s frio que el m\u00e1rmol: camina con pies de plomo; huye de su sombra, etc.<\/em><\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>MAR\u00cdN Y MORALES, V.<\/strong> <em>Lecciones de ret\u00f3rica y po\u00e9tica<\/em>. Manila: Imprenta del Colegio de Sto. Tom\u00e1s, 1895.<\/p>\n<p><strong>Mar\u00edn y Morales, V.<\/strong> \u00a01895<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[p. 129-130]\u00a0La hip\u00e9rbole consiste en exagerar las cualidades de un objeto; v. gr.:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">REGLA. La hip\u00e9rbole es figura grandiosa; mas debe emplearse con sumo cuidado, debiendo ser ante todo natural; pues de lo contrario degenera la figura en insufrible hinchaz\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su lugar propio es la poes\u00eda; pero tambi\u00e9n suele emplearse en todos los g\u00e9neros de composiciones en prosa, aunque con mucho mayor comedimiento. Sea cualquiera el lugar en que se use, nunca debe olvidarse que no es l\u00edcito traspasar de una manera inveros\u00edmil los justos l\u00edmites de la verdad. Por faltar \u00e1 este indispensable requisito, han desbarrado casi todos nuestros poetas, sin excluir los de primer orden, haciendo hip\u00e9rboles que son verdaderas monstruosidades.<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>MIGUEL, R. de<\/strong>. <em>Curso elemental te\u00f3rico pr\u00e1ctico de ret\u00f3rica y po\u00e9tica acomodado a la \u00edndole de los estudios de la 2\u00aa ense\u00f1anza, conforme al programa oficial. <\/em>\u00a0Madrid: Agustin Jubera, 1875. (con ejemplos cervantinos).<\/p>\n<p><strong>Miguel, R. de.<\/strong> 1875<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0[p. 49-50] La hip\u00e9rbole consiste en ponderar \u00f3 encarecer las calidades de un objeto para realzarle \u00f3 deprimirle.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por esta figura suele decirse de uno, que es \u00abpesado como el plomo, listo como el pensamiento, duro como el alcornoque, tenaz como \u00e9l solo,\u00bb etc. Las hip\u00e9rboles que nacen de la pasion son siempre m\u00e1s exactas y naturales. Las que se emplean para describir deben usarse con mayor cautela; porque, como observa Blair, el escritor debe acalorar por grados la fantas\u00eda, y prepararla \u00e1 pensar altamente del objeto que intenta describir. Sin este requisito, las hip\u00e9rboles no ser\u00e1n m\u00e1s que hinchazon, hojarasca y gerigonza.]<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Prontuario de ret\u00f3rica y po\u00e9tica, extractado de los mejores autores nacionales y extranjeros por un antiguo profesor de estos ramos<\/em>. Madrid: Imp. de Fuentenebro, 1839.<\/p>\n<p>[p. 24]<em> Hip\u00e9rbole<\/em>. Consiste en exagerar las cosas; pero ser\u00e1 viciosa esta figura cuando la exageraci\u00f3n es tan que no puede concebirse.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ARPA Y L\u00d3PEZ, S. Compendio de ret\u00f3rica y po\u00e9tica \u00f3 Literatura preceptiva adaptada a la \u00edndole y extensi\u00f3n de esta asignatura en la segunda ense\u00f1anza. 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