{"id":1456,"date":"2015-08-24T04:31:09","date_gmt":"2015-08-24T04:31:09","guid":{"rendered":"http:\/\/grupos.unileon.es\/mebar\/?page_id=1456"},"modified":"2015-09-10T17:53:52","modified_gmt":"2015-09-10T17:53:52","slug":"sermocinatio-critica-literaria-espanol-2","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/grupos.unileon.es\/mebar\/sermocinatio-critica-literaria-espanol-2\/","title":{"rendered":"Similitudo. Cr\u00edtica literaria espa\u00f1ol"},"content":{"rendered":"<p><strong>ARPA Y L\u00d3PEZ, S.<\/strong> <em>Compendio de ret\u00f3rica y po\u00e9tica \u00f3 Literatura preceptiva adaptada a la \u00edndole y extensi\u00f3n de esta asignatura en la segunda ense\u00f1anza.<\/em> C\u00e1diz: Imprenta y Litograf\u00eda de la Revista M\u00e9dica, 1878.<\/p>\n<p><strong>Arpa y L\u00f3pez, S.<\/strong>\u00a01878<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[p. 55-56] S\u00edmil: consiste en hallar analog\u00eda entre dos objetos y explicar el uno por el otro. Estas analog\u00edas no deben ser tan id\u00e9nticas que se confundan las cosas, ni tan remotas que no se comprenda la semejanza. Faltar\u00eda \u00e1 lo primero el que comparase entre s\u00ed dos gotas de agua, dos hojas de un mismo \u00e1rbol, etc.; faltar\u00eda \u00e1 lo segundo el que comparase una ermita ruinosa y desierta con un t\u00edsico, fundando esta comparaci\u00f3n en que ni la una ni la otra ten\u00edan cura y vali\u00e9ndose del equ\u00edvoco \u00e1 que se presta dicha palabra. Esta clase de s\u00edmiles solo en escritos ligeros y jocosos podr\u00e1n tolerarse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los s\u00edmiles pueden ser <em>simples<\/em>, <em>breves<\/em> y <em>amplificativos<\/em>: estos \u00faltimos requieren una situaci\u00f3n m\u00e1s tranquila en el escritor, la cual permite, no s\u00f3lo encontrar semejanzas, sino dar m\u00e1s variedad \u00e1 su expresi\u00f3n.<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>CAPMANY Y MONTPALAU, Antonio de.<\/strong> <em>Filosof\u00eda de la eloquencia<\/em>. Madrid: Antonio de Sancha, Madrid, 1777.<\/p>\n<p><strong>Capmany y Montpalau, A. de<\/strong>\u00a01777<\/p>\n<p>[p. 222-232] Similitud. La similitud es aquella conformidad que dos cosas, aunque de distinta naturaleza y categor\u00eda, tienen entre s\u00ed por la analogia de alguna propiedad, efecto, causa, u otra circunstancia que sea impropia, o figuradamente com\u00fan a entrambas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0As\u00ed se pueden asemejar el hidr\u00f3pico, y el avaro, aunque tan diferentes entre s\u00ed, que el uno padezca enfermedad f\u00edsica, y el otro moral; porque este \u00faltimo, por aquella sed del oro en sentido metaf\u00f3rico o translaticio, es semejante al primero por la otra sed de agua en sentido propio y recto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Por lo mismo entre el sol y la filosof\u00edas dos objetos tan distantes por todos los respetos y propiedades, hay una clara semejanza, en cuanto la \u00faltima ilumina en sentido figurado a los hombres, al modo que el primero alumbra la tierra en sentido propio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Pero es de advertir que el objeto de que se saca el t\u00e9rmino de la similitud en el sentido translaticio, es siempre el asemejado; y el que da este mismo t\u00e9rmino en el sentido propio y natural es el modelo con que se coteja. Por esta raz\u00f3n la filosof\u00eda en el \u00faltimo ejemplo es el objeto asemejado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Las similitudes, como las comparaciones, son un espacioso campo de pensamientos: los efectos de la naturaleza, los fen\u00f3menos celestes, el espect\u00e1culo de la tierra, el teatro de la f\u00edsica, de la historia, y de la f\u00e1bula presentes a la memoria, sugieren a una infeliz imaginaci\u00f3n infinitos rasgos. Pero el gusto, que todo lo sazona, consiste en emplearlos, oportunamente, y servirse siempre de los m\u00e1s fuertes y brillantes; porque los s\u00edmiles exigen gran caudal de invenci\u00f3n, mucha valent\u00eda, y un pulso maestro en la elecci\u00f3n de objetos, siempre los m\u00e1s nobles y sencillos.<\/p>\n<p>\u00a0Estos objetos suponen en el hombre una memoria abundantemente poblada de im\u00e1genes de toda especie, y unas en particular de im\u00e1genes grandes: y como \u00e9stas entran por los ojos, los del orador o escritor elocuente deber\u00edan haber visto los grandes espect\u00e1culos del mundo.<\/p>\n<p>Podr\u00e1 ser feliz, atrevido, y fecundo en s\u00edmiles el hombre que haya paseado la tierra, corrido los mares; el que, por ejemplo, desde las altivas cumbres de los Alpes, puesta casi toda la Europa a sus pies, haya seguido de una ojeada el curso del Po, del Ring, y del R\u00f3dano, haya contemplado aquellas pir\u00e1mides eternas de nieve, sus manantiales cristalinos, y olorosos vegetables; el que haya visto la espantosa erupci\u00f3n de los volcanes, penetrado en la silenciosa soledad de las selvas, naufragado entre la c\u00f3lera de un oc\u00e9ano furioso, estremec\u00eddose en medio de los c\u00f3ncavos y valles entre las reverberaciones de los rel\u00e1mpagos, y repercusiones del trueno; en fin el que haya visto el mundo, y palpado sus prodigios. Creo que no desmerecen nuestra atenci\u00f3n los ejemplos siguientes.<\/p>\n<ol>\n<li>De los maldicientes detractores de los hombres insignes, dice un escritor: \u00abEstos enemigos natos de las almas superiores, y envidiosos de la gloria que ellos no merecen, son semejantes a aquellas plantas viles que s\u00f3lo crecen entre las ruinas de los palacios; pues no pueden levantarse sino sobre los destrozos de las grandes reputaciones.\u00bb<\/li>\n<li>Las crueldades de Domiciano hab\u00edan aterrado de tal suerte a los Gobernadores, que el pueblo Romano pudo en su reinado restablecerse un poco; del modo que un r\u00e1pido torrente, destruy\u00e9ndolo todo en una orilla, va dejando en la otra una vega donde verdean hermosos prados.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">III. El tiempo ha destruido las opiniones de Descartes, pero su gloria subsiste; semejante a aquellos Reyes destronados, que aun sobre las ruinas de su imperio parecen nacidos para mandar a los hombres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otras veces un mismo objeto tiene dos t\u00e9rminos de semejanza diferentes, o bien contrarios entre s\u00ed, pero cada uno relativo a la cosa asemejada. Como lo de aquel poeta, que dice: <em>Ya los dos nos parecemos al roble que m\u00e1s resiste: t\u00fa en ser dura, yo en ser firme.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n se puede avivar la <em>imagen, <\/em>a\u00f1adiendo a una semejanza otra mayor, que si observan gradaci\u00f3n realzan el pensamiento. Como aquel que dijo del martirio de San Lorenzo: <em>Te recreas como la salamandra, o m\u00e1s bien, renaces como f\u00e9nix de Cristo entre las llamas. <\/em>Alguna vez se ponen dos objetos de similitud opuestos entre s\u00ed por el t\u00e9rmino que los asemeja. As\u00ed dice uno: <em>Oh! mal terrible, que naciste como el f\u00e9nix, y acabaste como el cisne. <\/em>A este tenor otros muchos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Pero la gravedad de la verdadera elocuencia proscribe todas las similitudes nominales, como son las que juegan sobre paranomasias, etimolog\u00edas, y alusiones falsas: conceptillos pueriles y superficiales, indignos de la oratoria, y s\u00f3lo tolerables en los versificadores de agudezas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tampoco deben sacarse las <em>similitudes <\/em>de objetos bajos o s\u00f3rdidos, ni de cosas oscuras, demasiado sutiles o abstractas: en los primeros quedan ofendidas la nobleza y la decencia; y en los segundos la claridad y energ\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo el m\u00e9rito de la similitud consiste en elegir la imagen m\u00e1s viva y representativa de la circunstancia que uniforme dos cosas con m\u00e1s propiedad; pues siempre se debe buscar aquel objeto que tenga el t\u00e9rmino o adjunto de la semejanza m\u00e1s natural y estrecho con la cosa asemejada. Porque aunque muchas cosas se parecen, hay m\u00e1s estrecha conformidad entre unas, que entre otras; y aun entre las primeras se halla uno de sus t\u00e9rminos de semejanza m\u00e1s id\u00e9ntico que otro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0El orador que quiere hacer sus pensamientos m\u00e1s sensibles, elige los s\u00edmiles m\u00e1s naturales, fuertes y en\u00e9rgicos. Por ejemplo: el m\u00e1rmol tiene <em>la frialdad y la dureza <\/em>como dos t\u00e9rminos de semejanza; pero posee la \u00faltima en grado superior, y sin depender de accidente alguno. Luego por este lado ha de servir de t\u00e9rmino al cotejo de una cosa <em>dura<\/em>, y no por el otro al de una <em>fr\u00eda; <\/em>porque \u00e9sta se puede asemejar al <em>hielo<\/em>, cuya frialdad es m\u00e1s intensa, y natural.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n hay t\u00e9rminos de semejanza, no propios sino metaf\u00f3ricos. As\u00ed decimos alguna vez: <em>Est\u00e1 dormido como una piedra. <\/em>La piedra, que es el objeto de la semejanza, no puede dormir siendo un ser inanimado; s\u00f3lo representa figuradamente un sue\u00f1o profundo por su inmobilidad e inercia; y aqu\u00ed se toma por objeto de una similitud m\u00e1s en\u00e9rgica, en cuanto una masa de piedra parece lo m\u00e1s distante de las funciones de un animal despierto.<\/p>\n<p>\u00a0DISIMILITUD.- Cuando el t\u00e9rmino, que deb\u00eda ser \u00e9l v\u00ednculo de la analog\u00eda entre dos objetos, es al contrario el de desconformidad u oposici\u00f3n, entonces se comete la <em>disimilitud. <\/em>En sentido contrario, se pueden aplicar las mismas reglas dadas para la similitud; aunque siempre es de uso menos frecuente.<\/p>\n<p>Clases de s\u00edmiles<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al g\u00e9nero de los <em>s\u00edmiles <\/em>pertenecen los <em>emblemas, los s\u00edmbolos, y los jerogl\u00edficos, <\/em>que son otras tantas pinturas parlantes, o representaciones aleg\u00f3ricas de los objetos que la elocuencia quiere hacer m\u00e1s visibles y palpables.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">EMBLEMA.- Es la <em>esperanza el primer m\u00f3vil del hombre, y al lado de ella est\u00e1 el temor: este es el reverso de la medalla. <\/em>La imagen se saca aqu\u00ed de la numism\u00e1tica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00cdMBOLO.<em>&#8211; \u00bfQu\u00e9 vemos en este reba\u00f1o? Muchos perros y pocos pastores. No hay cosa que mejor signifique el gobierno aristocr\u00e1tico.<\/em> Aqu\u00ed se saca del estado pastoril.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">JEROGL\u00cdFICO.- <em>Contempla este le\u00f3n, voz cede a la mano que te alaga, y a la que le amenaza, y ver\u00e1s representado el altivo Monarca que ama y teme<\/em> <em>la religi\u00f3n.<\/em> Aqu\u00ed la imagen se saca de la historia natural.<\/p>\n<p>Comparaci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0La comparaci\u00f3n es aquella confrontaci\u00f3n que se hace de dos objetos por alguna circunstancia o propiedad com\u00fan e id\u00e9ntica entre ambos: pero, a diferencia de la similitud, el t\u00e9rmino o v\u00ednculo de la <em>comparaci\u00f3n <\/em>tiene un sentido propio y natural para las cosas comparadas, y nunca figurado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0As\u00ed diremos por comparaci\u00f3n: <em>Nace el bruto, y nace el h\u00e9roe; y como mortales mueren ambos. <\/em>Aqu\u00ed las acciones de <em>nacer y morir,<\/em> que son los t\u00e9rminos de la comparaci\u00f3n, tienen un sentido propio para los dos individuos; cuando por similitud dir\u00edamos: nace el hombre y nace el sol.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Cuando un objeto se nos ha mostrado con circunstancias, o accesorios que lo engrandecen, nos parece noble: y esto se experimenta sobre todo en las comparaciones, en que el entendimiento debe siempre ganar extensi\u00f3n; porque aquellas circunstancias han de a\u00f1adir alguna cosa, que haga ver m\u00e1s grande la primera; y si no m\u00e1s grande, alomenos m\u00e1s fina y delicada. Pero es menester no presentar una conformidad baja, o indecorosa que el alma del oyente hubiera ocultado cuando la hubiese percibido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Por otra parte, como aqu\u00ed se trata de mostrar cosas finitas, gustamos m\u00e1s de ver comparar un modo con otro modo, una acci\u00f3n con otra acci\u00f3n, que una cosa con otra cosa, como un <em>guerrero <\/em>con un <em>le\u00f3n, <\/em>una <em>beldad <\/em>con un <em>astro,<\/em> un<em> hombre veloz <\/em>con un <em>ciervo.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Es fin la comparaci\u00f3n se forma de tres modos diferentes, ya comparando de mayor a menor, de menor a mayor, y de igual a igual.<\/p>\n<p>DE MAYOR A MENOR<\/p>\n<p><em>Una acci\u00f3n con otra<\/em><\/p>\n<p>Si el intr\u00e9pido C\u00e9sar tembl\u00f3 en Dirrachio, y se estremeci\u00f3 en Munda, \u00bfc\u00f3mo el soldado t\u00edmido y afeminado conservar\u00e1 firmeza a vista de una brecha?<\/p>\n<p><em>Una cosa con otra<\/em><\/p>\n<p>Un gran Pr\u00edncipe es un hombre raro: \u00bfqu\u00e9 ser\u00e1 un gran legislador? El primero s\u00f3lo debe seguir el modelo que propone el segundo: \u00e9ste es el artista que inventa la m\u00e1quina, y aquel el maquinista que la arma y pone en movimiento.<\/p>\n<p>DE MENOR A MAYOR<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Los primeros Cristianos corr\u00edan alegres a los cadahalsos del Paganismo a ofrecer su si vida por Cristo; y nosotros no podemos sufrir el martirio quim\u00e9rico de la m\u00e1s ligera injuria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">DE IGUAL A IGUAL<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Un modo con oro<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0As\u00ed como la <em>religi\u00f3n <\/em>pide manos puras para ofrecer sacrificios a la Divinidad, las leyes quieren costumbres frugales para tener que sacrificar a la patria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Una acci\u00f3n con otra<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0En los estados desp\u00f3ticos de Asia, el efecto de la voluntad del Pr\u00edncipe, una vez conocida, debe ser tan infalible, como el de una bola disparada contra otra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Una cosa con otra<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0En cualquier tiempo una naci\u00f3n de h\u00e9roes causar\u00eda infaliblemente su ruina, como, los soldados de Cadmo que se destruyeron unos a otros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Disparidad<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0La <em>disparidad <\/em>pertenece tambi\u00e9n, a uno de los g\u00e9neros de comparaci\u00f3n; y es aquella oposici\u00f3n o contrariedad que resulta de los adjuntos, modos, o acciones entre dos cosas que se carean.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Lo veremos en este ejemplo: \u00ab\u00a1Qu\u00e9 acogida dio Trajano al m\u00e9rito! En su reinado era permitido hablar y escribir con libertad, porque los escritores, heridos del resplandor de sus virtudes, no pod\u00edan dejar de ser sus panegiristas. \u00a1Qu\u00e9 diferentes fueron Ner\u00f3n y Domiciano! \u00c9stos, tapando la boca a la verdad, impusieron silencio a los ingenios de los sables, para que no transmitiesen a la posteridad la ignominia y horror de sus delitos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong>Paralelos<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Entre Cicer\u00f3n y Cat\u00f3n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00abEn Cicer\u00f3n la virtud era lo accesorio; y en Cat\u00f3n la gloria. Cicer\u00f3n se prefer\u00eda a todo, y Cat\u00f3n se olvidaba siempre de s\u00ed: \u00e9ste quer\u00eda salvar la rep\u00fablica sin otro inter\u00e9s; y aquel por el de su gloria personal. Cuando, Cat\u00f3n preve\u00eda, Cicer\u00f3n tem\u00eda: y donde el primero esperaba, confiaba el segundo. Cat\u00f3n ve\u00eda las cosas a sangre fr\u00eda, y Cicer\u00f3n por entre cien pasioncillas.\u00bb<\/p>\n<p><em>Entre un sabio y un h\u00e9roe<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00abTodas las virtudes pertenecen al sabio; pero el h\u00e9roe suple las que le faltan con el esplendor de las que posee. Las virtudes del primero son templadas, pero sin mezcla de vicios; y si el segundo tiene defectos, los borra la brillantez de sus virtudes. El uno, siempre s\u00f3lido, nada tiene malo; y el otro, siempre grande, nada tiene mediano.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Finalmente advertiremos, que el objeto de toda comparaci\u00f3n debe ser muy notorio, y al mismo tiempo insigne, tanto en el t\u00e9rmino o adjunto de la misma comparaci\u00f3n, como en el sujeto con quien se compara. As\u00ed <em>Tito,<\/em> <em>Trajano, Marco Aurelio, Antonino, y Enrique IV de Borb\u00f3n <\/em>ser\u00e1n modelos de comparaci\u00f3n para Pr\u00edncipes benignos, humanos, sabios, p\u00edos, y magn\u00e1nimos; del modo que <em>Ner\u00f3n, Cal\u00edgula, Domiciano, Heliog\u00e1balo <\/em>para los crueles, b\u00e1rbaros, atroces, y obscenos. Y si las heroicas acciones de <em>Codro, Decio, R\u00e9gulo, y Curcio <\/em>son insignes objetos de comparaci\u00f3n para los ciudadanos generosos que se han sacrificado por su patria, las de <em>Catilina, C\u00e9sar, y Cromwel <\/em>lo ser\u00e1n para los ambiciosos que han querido esclavizarla.<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<strong>GIL DE Z\u00c1RATE, A.<\/strong>\u00a0\u00a0<em>Manual de literatura. Primera parte: principios generales de po\u00e9tica y ret\u00f3rica.<\/em>\u00a0Madrid: Imp. de Mart\u00ednez y Minuesa, 1850.<\/p>\n<p><strong>Gil de Z\u00e1rate, A<\/strong>. 1850<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[p. 40-41] Semejanza s\u00edmil \u00f3 comparaci\u00f3n. H\u00e9 aqu\u00ed una figura usada con frecuencia, sobre todo en la poes\u00eda, y que empleada con oportunidad es siempre de bell\u00edsimo efecto. Consiste en hallar semejanza entre dos objetos y esplicar el uno por el otro. Uno de los mas agradables ejercicios de la imaginaci\u00f3n es el de comparar distintas ideas, descubriendo sus semejanzas; y en la novedad y la variedad de relaciones inesperadas, es en lo que principalmente se ostenta el ingenio del escritor. (\u2026)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mas por lo mismo que el s\u00edmil es una figura tan hermosa, se cae con frecuencia en su abuso \u00e9 inoportuno empleo; necesita, pues, el escritor mucha precauci\u00f3n y acierto para que no se trueque en defecto lo que piensa ser una belleza: por esta raz\u00f3n, estar\u00e1n de mas aqu\u00ed algunas advertencias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El s\u00edmil se emplea con mas naturalidad cuando el \u00e1nimo se halla intranquilo, que, cuando est\u00e1 agitado por una pasi\u00f3n fogosa. El buscar relaciones entre objetos diferentes, es propio de la reflexi\u00f3n, y por lo tanto no acertar\u00e1n los que, por ejemplo, en un drama, introduzcan inoportunamente este adorno en di\u00e1logos vivos y animados, \u00f3 en soliloquios, donde deben campear \u00fanicamente los arrebatos de las pasiones.<\/p>\n<p>La semejanza entre los objetos que se comparan no debe ser demasiado cercana y obvia, ni tampoco muy remota: en el primer caso se hace trivial, en el segundo se convierten en un enigma. Por esta misma razor nunca ha de ser desconocido el objeto de donde se tome el s\u00edmil, pues entonces no se percibe la verdad de la semejanza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por \u00faltimo, en las composiciones serias y magestuosas no se toman nunca por t\u00e9rminos de comparaci\u00f3n objetos bajos \u00e9 innobles; y aun siendo los s\u00edmiles claros, oportunos y bien escogidos, no se prodiguen con demas\u00eda , ni se acumulen para ilustrar un mismo objeto.<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>G\u00d3MEZ HERMOSILLA, J.<\/strong> <em>Arte de hablar en prosa y verso<\/em>. Madrid: Imprenta Real, 1826, 2 vols.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>G\u00f3mez Hermosilla, J.<\/strong>\u00a01826.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[p. 104-105] Semejanza \u00f3 s\u00edmil, (llamada tambien comparacion). Consiste en expresar formalmente que dos objetos son semejantes entre s\u00ed. Los ejemplos ocurren con frecuencia. Pero como en el uso de los s\u00edmiles es f\u00e1cil caer en algunos defectos, y efectivamente han ca\u00eddo en ellos aun escritores de primer orden; es necesario dar algunas reglas para evitarlos, observando primero que los s\u00edmiles son de dos clases,<\/p>\n<p>1.\u00aa Los que sirven para probar alg\u00fan hecho por su semejanza, \u00f3 mas bien, su analog\u00eda con otro. [&#8230;]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2.\u00aa Los que se traen para hacer sensible una idea abstracta, \u00f3 para ilustrar y hermosear alg\u00fan objeto.<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>L\u00d3PEZ BASTAR\u00c1N, M.<\/strong> <em>Ret\u00f3rica y Po\u00e9tica \u00f3 Literatura preceptiva.<\/em>\u00a0Huesca: Est. Tip. Oscense, 1889.<\/p>\n<p><strong>L\u00f3pez Bastar\u00e1n, M.<\/strong> 1889<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[p. 54-55] La <em>comparaci\u00f3n<\/em> \u00f3 <em>s\u00edmil<\/em> consiste, en expresar formalmente, la semejanza que hay entre el objeto que nos proponemos manifestar y otro existente en la naturaleza, y que se supone conocido de aquellos \u00e1 quienes nos dirigimos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La comparaci\u00f3n unas veces se emplea para explicar un pensamiento, present\u00e1ndolo con m\u00e1s claridad \u00e1 nuestra inteligencia, y otras, para hermosear el estilo. En el primer sentido, tiene cabida a\u00fan en los asuntos m\u00e1s abstractos de la filosof\u00eda; en el segundo, constituye uno de los m\u00e1s bellos adornos de la obra po\u00e9tica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0El s\u00edmil es una verdadera <em>figura <\/em>ret\u00f3rica, porque como veremos al estudiar el lenguaje figurado, el s\u00edmil no es m\u00e1s que una met\u00e1fora expresa, como la met\u00e1fora es una comparaci\u00f3n t\u00e1cita.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las principales reglas que deben observarse al usar esta figura, son las siguientes:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1.\u00aa Sirviendo la comparaci\u00f3n para realzar el objeto principal, es preciso que aquel con quien se compara sea de tal naturaleza, que su recuerdo sirva para fortificar la impresi\u00f3n que se desea producir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2.\u00aa La semejanza que se suponga existir entre los objetos comparados, ni ha de ser tan inmediata y obvia, que no encuentre la imaginaci\u00f3n atractivo alguno, ni tan remota, que cueste trabajo descubrirla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3.\u00aa Las comparaciones extensas y pomposas, aunque comunican al estilo dignidad y elevaci\u00f3n, son inoportunas en la expresi\u00f3n de las en\u00e9rgicas pasiones; porque solo cuando el \u00e1nimo est\u00e1 tranquilo, puede percibir una continuada serie de ideas concordantes entre dos objetos: pero las comparaciones r\u00e1pidas quo se confunden con la met\u00e1fora, tienen cabida en las situaciones m\u00e1s apasionadas y vehementes.<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>MAR\u00cdN Y MORALES, V.<\/strong> <em>Lecciones de ret\u00f3rica y po\u00e9tica<\/em>. Manila: Imprenta del Colegio de Sto. Tom\u00e1s, 1895.<\/p>\n<p><strong>Mar\u00edn y Morales, V.<\/strong> \u00a01895<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0[p. 103-105] \u00a0La semejanza \u00f3 s\u00edmil consiste en comparar uno con otro dos objetos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No debe ser confundido el s\u00edmil con la met\u00e1fora; en el s\u00edmil la comparaci\u00f3n siempre es expresa, en la met\u00e1fora es t\u00e1cita.<br \/>\nSi decimos: el joven aplicado es el espejo donde los dem\u00e1s deben mirarse, aqu\u00ed hay verdadera met\u00e1fora, pues la comparaci\u00f3n del ni\u00f1o con el espejo va impl\u00edcita y no expresa.<br \/>\nPero si decimos: el joven aplicado es <em>como<\/em> un espejo, donde los dem\u00e1s deben mirarse, habremos hecho un s\u00edmil.<br \/>\nLos s\u00edmiles llevan siempre las part\u00edculas comparativas <em>cual<\/em>, <em>como<\/em>, <em>as\u00ed<\/em>; las met\u00e1foras no las llevan nunca.<br \/>\nEl buen uso del s\u00edmil requiere que se observen las siguientes:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">REGLAS<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1.\u00aa Para la buena comparaci\u00f3n de dos objetos, debe escogerse aquella circunstancia que m\u00e1s los aproxime, y tenga relaci\u00f3n m\u00e1s cercana con nuestro prop\u00f3sito.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2.\u00aa La semejanza no debe ser tan obvia, que no tenga nada de ingeniosa: como si comparamos un hombre con otro, una monta\u00f1a con otra monta\u00f1a, etc.; ni por el contrario tan remota y violenta, que no se puedan ver los puntos de comparaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a03.\u00aa De ning\u00fan modo deben buscarse los puntos de comparaci\u00f3n entre cosas s\u00f3rdidas y humildes en demas\u00eda, al menos en obras semas, porque afean en gran manera la composici\u00f3n; como si dij\u00e9ramos, v. gr., El sol es como el candil del Universo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4.\u00aa Las semejanzas de m\u00e1s grandioso efecto son las que resultan de comparar los objetos del mundo externo con los fen\u00f3menos de nuestro esp\u00edritu; mas, para buscar analog\u00edas entre la naturaleza y el mundo subjetivo, se necesita un talento elevad\u00edsimo dado \u00e1 muy pocos [N. del autor: La riqu\u00edsima inspiraci\u00f3n popular nos presenta un s\u00edmil de esta especie, que acaso sea el m\u00e1s bello que se haya compuesto jam\u00e1s.<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Prontuario de ret\u00f3rica y po\u00e9tica, extractado de los mejores autores nacionales y extranjeros por un antiguo profesor de estos ramos<\/em>. Madrid: Imp. de Fuentenebro, 1839.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[p. 21-22]<em> Comparacion<\/em>. Tomando el cotejo de dos objetos con el fin de deducir una de tres cosas: 1.\u00ba que lo que hace el mayor, \u00f3 lo que sucede en el mayor, debe con mas razon verificarse en el menor. 2.\u00ba Haciendo iguales deducciones desde el mayor al menor. 3.\u00ba presentando dos objetos iguales para inferir que lo que se dice del uno debe aplicarse al otro. Ejemplo del primer caso. Si Dios perdona, con mas razon debe perdonar el hombre. Del 2.\u00ba Si el hombre desea y proporciona la felicidad \u00e1 sus hijos, cu\u00e1nto mas la desear\u00e1 Dios para los hombres? Del tercer caso: los dos sois estudiantes, luego igualmente estais obligados al estudio.<\/p>\n<hr \/>\n<p>S\u00c1NCHEZ BARBERO, F. <em>Principios de ret\u00f3rica y po\u00e9tica<\/em>. Madrid: Imprenta de la Administraci\u00f3n del Real Arbitrio de Beneficencia, 1805.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0[p. 12-16]<em> Comparacion \u00f3 simil, y met\u00e1fora<\/em>. Uno de los mas agradables exercicios de la imaginaci\u00f3n consiste en comparar distintas ideas, descubriendo sus semejanzas. En la novedad y en la variedad de relaciones inesperadas, es en donde principalmente se despliega el genio de un escritor. Una vigorosa y vivaz fantas\u00eda jamas se confina ni se sujeta \u00e1 la idea que tiene delante de s\u00ed, sino que vuela por los objetos inmediatos que le ofrece su contemplacion, reune sus im\u00e1genes, coteja las circunstancias de semejanza que ve en ellas, y se complace en todas juntas. As\u00ed es como la elocuencia exerce un poder m\u00e1gico; as\u00ed es como saca inumerables bellezas de los objetos mas est\u00e9riles, y da gracia y novedad \u00e1 los mas comunes. La <em>Comparacion<\/em> \u00f3 <em>S\u00edmil<\/em> expresa la semejanza entre dos objetos. La <em>Met\u00e1fora<\/em> es una comparacion abreviada. <em>La vehemencia y rapidez del verso Pind\u00e1rico es un torrente que se precipita de las monta\u00f1as<\/em>: he aqu\u00ed una Met\u00e1fora; pero quando digo: <em>es \u00e1 modo, \u00f3 como un torrente<\/em>, &amp;c. hago una Comparacion \u00f3 Simil. El principal objeto de estas dos figuras es dar fuerza y claridad, hacer visibles las ideas intelectuales, prestarles colores y propiedades f\u00edsicas. Son un quadro, que el entendimiento percibe \u00e1 una ojeada, y abren un nuevo campo en que se espacia la imaginacion, como se ve por los siguientes exemplos. Hablando Ossian de un h\u00e9roe, dice: <em>En paz eres la imagen de la primavera, en la guerra un volcan<\/em>: y de una muger: <em>El resplandor de la hermosura brillaba en su temblante, pero su corazon era el templo del orgullo. Trotal se adelanta seguido de las olas de su pueblo, pero encuentran una roca, porque Fingal resiste: estr\u00e9llanse y ruedan l\u00e9jos de \u00e9l sin poder moverle<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos los Poetas abundan en comparaciones: Homero las tiene muy robustas y nuevas, y no m\u00e9nos Ossian: oigamos \u00e1 este. <em>Lleg\u00f3 Gaul, hijo de Morny , el mas robusto de los hombres: det\u00favose en la monta\u00f1a \u00e1 manera de una encina; su voz era semejante al sonido de un torrente. Soy fuerte como la tempestad en el oc\u00e9ano, como el uracan en las monta\u00f1as. Ambos cay\u00e9ron en la llanura que reson\u00f3 al golpe, como caen dos encinas entrelazadas sus ramas, y haciendo temblar el monte. El suspiraba muchas veces en medio de sus amigos, como quando la tempestad ha pasado, y todav\u00eda se siente por intervalos la agitacion de los vientos. La hija, de los Reyes se retira \u00e1 la manera de un z\u00e9firo blando y ligero quando murmurando agita la cabeza brillante de las flores, y arruga la superficie de los lagos<\/em>, &amp;c.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siendo el objeto principal de las Met\u00e1foras y Comparaciones descubrir semejanzas entre objetos de diferente especie, derramar luz en el asunto, engrandecerle y hermosearle, se sigue que deber\u00e1n tomarse de objetos que no sean baxos, ni desconocidos, ni muy remotos, ni muy vulgares, ni desagradables, \u00e1 no ser que se trate de envilecer el objeto comparado: ni parte de un per\u00edodo ser\u00e1 metaf\u00f3rico, parte literal; ni, sobre un mismo objeto se acumular\u00e1n las Met\u00e1foras, porque resultar\u00e1 desagrado y confusion: ni se llevar\u00e1n muy adelante recorriendo muchas circunstancias, porque corre riesgo de obscurecerse el discurso, y de hacerse una Alegor\u00eda. Se extender\u00e1n \u00e1 lo que precisamente exija el objeto comparado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ARPA Y L\u00d3PEZ, S. Compendio de ret\u00f3rica y po\u00e9tica \u00f3 Literatura preceptiva adaptada a la \u00edndole y extensi\u00f3n de esta asignatura en la segunda ense\u00f1anza. C\u00e1diz: Imprenta y Litograf\u00eda de la Revista M\u00e9dica, 1878. Arpa y L\u00f3pez, S.\u00a01878 [p. 55-56] S\u00edmil: consiste en hallar analog\u00eda entre dos objetos y explicar el uno por el otro. 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